Houston tenemos unas muletas. - KMINA.
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Cascanueces muletas

Houston tenemos unas muletas.

Todos hemos tenido siempre alguna idea en la cabeza que podría solucionar algún problema. Pero luchar y lanzarte a la piscina a por ella es muy difícil porque significa dejar muchos miedos y barreras atrás. Desde KMINA queremos contaros cómo surgió nuestra idea y esperamos que sea un ejemplo de que un sueño se puede hacer realidad si trabajas por conseguirlo.

Las muletas no han evolucionado desde los egipcios. ¿Cómo puede ser que un elemento tan básico y que muchas personas utilizan día a día siga siendo el mismo incluso cuando provoca dolor en las muñecas y manos?

Nacho (si no conoces a Nacho y los demás miembros de KMINA pincha aquí), CEO de KMINA se hizo esta pregunta en 2012 cuando pasaba por una lesión deportiva. Se puso a investigar sobre las muletas y como las podía mejorar. Mientras comía nueces de postre un día cualquiera en su casa de San Sebastián, se fijó en la estructura del cascanueces, en su muelle y en cómo se repartían las cargas para romper la nuez. Se le encendió la bombilla y empezó a dibujar bocetos. Como puedes ver en la foto se ve claramente la inspiración en la forma y en la utilización del muelle.

Contenido_Idea

Cuando consiguió cerrar un dibujo definitivo, se puso manos a la obra haciendo un prototipo rústico de madera para comprobar que realmente funcionaba. Y aunque parezca increíble, notó mucho la diferencia comparada con la muleta convencional.

 

Muletas madera

Nacho empezó cada vez a dedicarle más tiempo, presentó una patente con unos diseños y cuando veía que todo iba cobrando un poco de forma decidió contarle su idea y hacer partícipe a Alex, su compañero de trabajo. Ambos al principio compartían su tiempo entre el trabajo y KMINA hasta que decidieron dar el salto y arriesgarlo todo. Más tarde se unió Jaime al grupo como experto en el sector.

En el proceso se cambiaron muchas cosas, como el nombre de la empresa. Al principio se llamaba ‘eCrutch’ por aquello de la moda de decirlo todo en inglés, hasta que tras una lluvia de ideas en la Destilería de Startups (donde pasamos 8 meses) salió ‘KMINA‘ que concordaba más con nuestros valores de caminar contigo.

Han pasado cinco años, y aquellos dibujos basados en un cascanueces se han convertido en una muleta que no provoca dolor en las manos. Por ello queremos animaros a seguir vuestros sueños y luchar por vuestras ideas porque, con esfuerzo, todo se puede conseguir.

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